jueves, 14 de mayo de 2009

Baby, come on.

When I see your smile, tears roll down my face I can't replace.

¿Será esa sensación de vacío, esa sensación de oquedad?.

¿Esa sensación de lobreguez, de decir ¡Don't wait! al mejor grito de Dashboard?...
Esas ancias de percatarme más de lo que era reciente y desconocido, otra vez... lo desconocido de nuevo... Encontrarte con un desasosiego nuevo una vez más. ¿Será igual, no lo será?.
Y cavilar..., pensar en que un día llegaste a tu habitacion e íntegramente darías una vuelta de 360 grados o que un día harías un viaje que te lleve a exteriorizar tu futuro; ver lo que querías ver y concebir lo que codiciabas desde hacía tiempo.
El aire relente, la brisa, el viento..., podés verlo pero no sentirlo... O poder sentirlo solamente de a ratos zurrar contra tu cara, advirtiendote que alguien golpéa la puerta, que alguien procura saber más de vos y que puede no planificar decir tu nombre más de dos veces en el día.
El terror pudiste deplorar, la turbación de lo que apenas comenzaba; esas idas y vueltas con los acordes que nunca podrás olvidar... Contemplando las cosas diferentes.
El rango en donde asimilaste a diferenciar lo virtuoso de lo vil, lo que te gusta efectivamente.
Que por más que todas las manzanas se pudran puede haber una que no haya madurado todavía y pueda sazonar todavía. Conociste la gravedad de los dilemas y rompecabezas que pueden afectarte en serio, conociste que el amor está en el aire; que las redes te atrapan cuando menos lo imaginás. Que tomar a alguien de las manos con ganas no pasa siempre, y que cuando sonreís podes no estar siempre felíz, e incluso mirar para abajo, tragar y tragar lágrimas.
Saber que no estás caminando en la dirección inexacta alguna vez es una sensación chocante e inusualmente asombrosa, como también conocer lo cautivadora que puede ser una mirada, lo arrebatador que puede ser un beso y lo atrapante y fugáz que puede ser una frase; lo atractivo de cada circunstancia y momento y lo únicos y exclusivos que pueden ser algunos.
Los achares y dudas que uno puede llegar a descubrir y los errores... fallos de su psiquis, de mi psiquis.
Tiempo en el que intentaste rectificar todo lo que tenías de dos partes diferentes, intentando homogeneizar dos extremos sabiendo internamente en nuestro intelecto que podría o puede ser imposible; pero quizás mentes de dos extremos pueden tener fuerza para poder intentarlo.
Tiempo en el que pude abrirme a conocerme y dominarme más y en el que pude abrirme para relacionar que el tiempo no lo es todo; que hay algo más en lo que puedo utilizar mi tiempo.
Entendí que volver a querer es dificil y lleva un lapso elevado de tiempo, pero no es utópico.
Caminar por años en ripio para caminar por sobre 15 meses en un colchón de preguntas, es un paso.
Gracias a vos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario