Intentaste caer en acordarte como planeaste tu futuro en un ámbito de corta edad.
Llegaste a ilusionarte y recordar por fin que era tu esmero futuro, qué era lo que siempre hubieras esperado pero como tu vida se perdió por los andares juveniles olvidaste mucho de lo que tu cabeza pensaba y tronaba a diario.
Me gustaría recuperar una parte de mi ser solo para saber si estaría acá realmente.
Ya que solo era sentarme en una cama rosa y enorme viendo el mundo pasar con muchos muñecos y cosas que enredad a la niñez (mi niñez) de repente.
Ver pasar los días nada más que sonriendo, viendo como el oro caía en forma de gotas de lluvia.
Qué humillante.
Qué humillante caer a la realidad que nunca fue y que con el tiempo cree.
Miles de sonrisas se perdieron con el andar, miles de recuerdos se esfumaron con el pasar del viento. Miles de lágrimas rosaron mi rostro para nunca volver o para volver por el mismo motivo una y otra vez.
Miles de sonrisa se llevó la vida, y miles de caras alegres le regalé al sol en días de invierno; como también las peores energías y las mejores malas ganas se las presté a la gente que seguía mi curso.
¿Y todo ésto para qué? ¿Con qué propósito?. Crear para destruir.
Esmerarse en llegar al final del vaso sin ningún propósito pensando que las cosas que pasan a diario nos hacen felices, enmascararnos una vez más.
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