Me pisás, me pisás los pies para no caminar.
Me atás con esos pañuelos de ceda, tan dóciles y tan preciosos de amar...
Me cegás con tu mirada que cautiva la mía, y me envolvés con esas palabras que me encanta escuchar, pero me apuñalan millones de veces, lo hicieron y lo estan haciendo ahora...
Y nos doblamos al hablar, sabiendo que alguna de las dos va a caer más, que va a ceder y va a quedar a la sombra de alguna estupidez.
Pensás que pienso que tus palabras se las lleva el viento.
Pienso que pensás que mi vida se la lleva el viento.
Estoy perdiendo el control, otra vez...
This will never end...
Perdiendo control otra vez?
ResponderEliminarNo supongo tan mal...